
Santo Domingo.– El presunto desfalco en el Seguro Nacional de Salud (SENASA) ha provocado una profunda indignación en todo el país, luego de que el Ministerio Público revelara un fraude que, de manera preliminar, supera los 15 mil millones de pesos.
No se trata de millones, sino de miles de millones de pesos que, según las investigaciones, no llegaron a su verdadero destino: garantizar atención médica a miles de dominicanos que esperaban autorizaciones, tratamientos y procedimientos vitales.
El expediente del Ministerio Público señala que el principal implicado, Santiago Hazim, identificado dentro de la estructura como “el del Olimpo”, habría encabezado una red que autorizaba procedimientos médicos fraudulentos, incluyendo cirugías, quimioterapias, vacunas y tratamientos que nunca fueron realizados.
De acuerdo con la acusación, incluso se facturaron servicios a nombre de personas ya fallecidas, mientras otros pacientes reales morían esperando una autorización legítima que nunca llegó.
Las autoridades sostienen que Hazim habría comenzado a beneficiarse de la estructura antes de ser designado director de SENASA, acumulando bienes de alto valor, vehículos de lujo y grandes sumas de dinero. Una vez en el cargo, según el expediente, terminó de consolidar el entramado fraudulento durante cuatro años.
Junto a Hazim, el Ministerio Público imputa a Rafael Luis Martínez Hazim, Gustavo Enrique Messina Cruz, Germán Rafael Robles Quiñones, Francisco Iván Minaya Pérez, Eduardo Read Estrella, Cinty Acosta Sención, Ramón Alan Speakler Mateo, Ada Ledesma Ubiera y Heidi Mariela Pineda Perdomo, a quienes atribuye la participación en las maniobras que desviaron fondos destinados a la salud pública.
El caso ha generado conmoción en la población, al considerarse que el dinero desviado pudo haber salvado miles de vidas y fortalecido el sistema de salud.
Para muchos sectores, el daño causado no podrá ser reparado por ninguna condena judicial, al tratarse de recursos que estaban destinados a preservar la vida de los dominicanos.